● La maniobra, según surge de la causa, empezó a fines de 2021 con una oferta que parecía cerrada. Una mujer de apellido Vargas mostraba lotes en el sector de 80 Lotes, en Dorado Norte, a la altura de la cancha Los Chuyos, decía que eran de su padre fallecido y pedía entregas de entre $10.000 y $40.000, más cuotas fijas de $10.000.

● De acuerdo con la acusación, los compradores elegían el terreno en el predio y después firmaban boletos de compraventa. Esos documentos incluían lote, manzana, montos y firmas certificadas por una escribana. Los pagos se hacían en efectivo o por transferencias a una cuenta de Mercado Pago a nombre de una mujer de apellido Oliva.

● La investigación reunió varios casos con montos concretos. Una mujer de apellido Pérez, según el expediente, entregó $90.000 por dos lotes. Un hombre de apellido Posadas pagó $60.000, tomó posesión, contrató una máquina para limpiar y nivelar el terreno, y hasta solicitó luz, agua y cloaca. Una mujer de apellido Hernández abonó $150.000 por tres lotes. Otra de apellido Molina entregó $100.000. Otra de apellido Barrios, $110.000. Un hombre de apellido Pérez, $120.000; y la lista sigue.

● El cuadro cambió cuando algunos compradores empezaron a pedir planos y fueron por su cuenta a Catastro y a una escribanía. Allí, siempre según las actuaciones, les informaron que los terrenos figuraban a nombre de unas mujeres de apellidos Ballesteros y Laustre, y que el apoderado para administrarlos era un ingeniero de Chilecito. Después, en una reunión cerca del Club Los Chuyos, presuntos herederos exhibieron documentación y sostuvieron que Vargas no podía vender esos lotes.

● La causa también incorporó testimonios y movimientos bancarios. El expediente menciona declaraciones de denunciantes, del apoderado y de una escribana, quienes coincidieron en que al padre de la imputada le habrían quedado apenas uno o pocos terrenos. Además, informes de Mercado Pago registraron transferencias de compradores a la cuenta usada para cobrar, dinero que luego era derivado a otra cuenta, a nombre de otra titular.

● Cuando crecieron los reclamos, la acusación sostiene que Vargas prometió devolver el dinero, firmó pagarés por el total abonado por cada comprador y después dejó de contestar llamados y mensajes. La causa avanzó con esa base probatoria y, tras haber permanecido un mes prófuga, finalmente se concretó la detención de la mujer que hizo las ventas.

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