La doctora Teresita Cabrera Pedraza, médica dermatóloga de Capital, brindó recomendaciones para la protección de la piel, en especial en esta época del año, y también para el cuidado de los lunares.
La profesional explicó que existen dos tipos de radiaciones que llegan a nuestra piel, una de ellas está presente todo el año (inclusive en el invierno) es por ello que una de las medidas de cuidado es utilizar protector solar durante todo el año.
El otro tipo de radiación aumenta en los meses de primavera – verano, por lo que se recomienda evitar exponerse al sol entre las 10 y las 16 horas: “En caso de tener que realizar actividades, utilizar sombreros, usar lentes con filtro solar, y por supuesto protector solar”, indicó.
En este sentido, explicó qué características debemos tener en cuenta a la hora de comprar un protector solar: “Tienen que tener un filtro igual o mayor a 30, y decir UVA y UVB, estos son los dos tipos de radiaciones que llegan a la tierra y son la principal causa de los efectos dañinos del sol en la piel”.
En el caso de los niños y niñas menores de 1 año “es importante el resguardo a la sombra, que no lo expongan al sol en estos horarios, y pueden utilizar a partir de los 6 meses de edad protector solar que tenga en su envase la etiqueta pediátrica”, insistió.
Asimismo indicó que “las radiaciones pueden producir quemaduras y daños en la piel. Si nosotros nos bronceamos en algún momento, ese bronceado significa que nuestra piel se está defendiendo contra la radiación ultravioleta”.
“Ese daño se va acumulando a lo lardo de nuestra vida. Es por eso que, a partir de los 40 años, podemos empezar a tener diferentes tipos de lesiones que marcan este fotodaño. Como por ejemplo manchas en la piel más oscuras y claras, y otras lesiones precancerígenas que pueden favorecer el cáncer de piel”, agregó.
Sobre los lunes, recordó que “donde tenemos un lugar marrón hay una regla denominada ABCDE para evaluar riesgos. A de asimetría, es decir, si yo hago una línea en medio del lunar, y una mitad es diferente a la otra, ese es un factor a prestar atención”.
“B de bordes, todos los bordes diferentes como si fuera una estrella también nos llama a prestar atención. La C corresponde al color, varios colores dentro de una lesión, es sospechosa. La D de diámetro donde una lesión de más de 6 milímetros debe hacernos sospechar. Y E de evolución, algún lunar que era simétrico, de bordes regulares con un color homogéneo, de repente puede cambiar y eso nos tiene que alertar”.

