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“Recibí un trasplante de riñón y volví a nacer después de cinco años de diálisis”, expresó emocionado Lutty Juárez, un vecino de Chilecito que debió enfrentar una transformación extraordinaria en su vida. Lutty relató su historia con gratitud y fe, destacando el papel crucial que desempeñaron Dios, su familia, sus amigos y el donante en su proceso de recuperación.

Lutty padecía una enfermedad renal llamada riñones poliquísticos, la cual también se llevó la vida de su padre a temprana edad. “Hace cinco años que estoy lidiando con esto”, mencionó Lutty, señalando la dureza de la diálisis y su persistencia en la espera de un trasplante. Gracias a su fe y a la oportunidad que le brindó el INCUCAI, logró ingresar a la lista de espera para recibir un nuevo riñón.

Sin embargo, su camino hacia la salud plena no fue sencillo. Durante su trayecto, enfrentó complicaciones adicionales, como una cirugía a corazón abierto que debía durar cuatro horas pero se prolongó durante 17 angustiantes horas. A pesar de estos obstáculos, Lutty recordó cómo la pandemia se sumó a su desafío, ya que fue operado en febrero y el brote global comenzó en marzo. Afortunadamente, pudo regresar a su hogar en Chilecito, donde continuó su recuperación en aislamiento y, junto a su familia, se las arreglaron para subsistir económicamente vendiendo lo que podían en el posoperatorio.

En medio de todas las adversidades, Lutty siempre mantuvo su fe en Dios y el apoyo incondicional de su familia, que le dieron las ganas necesarias para seguir adelante. “Mi mujer, mi madre, mis hermanas… me dan ganas de vivir”, afirmó con emoción. Con el objetivo de retomar sus actividades normales, Lutty anhela volver a su club, Anguinán, y reunirse con sus amigos. La enfermedad renal se manifestó cuando tenía 23 años, justo cuando estaba al frente de un restaurante en la Estación 2 del Cable Carril, y desde entonces, ha sido una lucha constante.

Lutty Juárez nunca perdió la esperanza de recuperarse, incluso cuando su salud le impidió continuar en el restaurante y, más tarde, la pandemia azotó su negocio. La enfermedad afectó tanto a su familia que se vieron obligados a cerrar el restaurante y vender propiedades para sobrevivir. Todo este proceso se convirtió en una preparación para el trasplante, donde Lutty encontró la oportunidad de cambiar su vida.

En la actualidad, Lutty se encuentra en proceso de recuperación y ha experimentado una notable pérdida de peso, que ahora está recuperando. Agradece sinceramente a Dios y a todas las personas que han estado a su lado durante este desafiante camino: el Dr. González, el personal de diálisis y sus amigos que siempre estuvieron presentes en su vida. Además, extendió su agradecimiento a aquellas personas anónimas que realizaron donaciones monetarias, aunque no pudo conocerlas personalmente.

Lutty concluyó su relato expresando su profundo agradecimiento a su familia. 

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