● Una capilla de barrio no es solo una pared con pintura vieja. Para muchas familias, es el lugar donde se reza, se acompaña a un vecino, se despide a un ser querido o se vuelve a juntar la gente cuando hace falta. Por eso, la refacción de la capilla del barrio Paimán tuvo un sentido que va más allá de una mejora edilicia.

● Raúl Cabral visitó ese sector de Chilecito, conversó con vecinas y referentes del lugar, y luego se sumó junto a su equipo a tareas de pintura y arreglo del espacio. La decisión surgió después de escuchar los pedidos del barrio y de observar que la capilla necesitaba una intervención concreta para seguir siendo un punto de encuentro cuidado y útil.

● “Lo que funciona no se destruye, se mejora”, expresó Cabral, al remarcar que hay lugares que ya tienen valor para la gente y que merecen ser sostenidos con trabajo directo. También señaló que estar cerca de los vecinos “no es solo caminar, sino entender qué hace falta y ayudar a resolverlo”.

● La actividad forma parte de una serie de recorridas y acciones que Cabral viene realizando en distintos barrios, «con la idea de escuchar primero, definir prioridades reales y poner manos a la obra cuando el problema tiene una solución concreta», afirmaron desde su equipo.

📳 Sumate ya a nuestro grupo de WhatsApp y no te pierdas nada