● En el cierre de la Cumbre de los BRICS celebrada en Río de Janeiro, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva protagonizó un momento de alto impacto político al responder sin filtros a las amenazas del mandatario estadounidense Donald Trump. “No queremos un emperador, somos países soberanos”, dijo Lula ante la prensa internacional, luego de que Trump anunciara un posible arancel del 10% contra naciones que se alineen con las “políticas antiamericanas” de los BRICS.

● Lula rompió con la estrategia diplomática recomendada por Itamaraty y convirtió la rueda de prensa en un mitin político. Cuestionó el tono de Trump en redes sociales y reafirmó que el grupo BRICS busca “otra forma de organizar el mundo”, sin tutelas ni imposiciones unilaterales. También denunció “la falta de respeto a la soberanía” y pidió reformar los estatutos de la ONU.

● La tensión escaló cuando Trump defendió públicamente a Jair Bolsonaro —inhabilitado políticamente hasta 2030— y lo presentó como víctima de una “caza de brujas”. Lula rechazó esa intromisión y pidió al mandatario norteamericano “meterse en sus asuntos y no en los nuestros”. Mientras tanto, Eduardo Bolsonaro celebró el apoyo estadounidense y lo consideró “solo el comienzo”.

● Lo que parecía una declaración final diplomática se convirtió en una crisis institucional en vivo. En medio de la polarización geopolítica, Brasil se plantó como voz propia en defensa del multilateralismo y del respeto entre Estados. La reacción de Lula reconfigura el mapa del liderazgo regional y pone en el centro del debate los límites de la presión estadounidense en tiempos de recomposición global.

📲 Sumate ya al canal de WhatsApp de Diario Chilecito y no te pierdas nada