Escribe Francisco Sabre: La Rioja tiene un sistema electoral que es una trampa para la institucionalidad y representatividad republicana. En medio de esta situación, los políticos han aprendido a emular la práctica de poner a dedo a sus candidatos, como se vio en la gestión del Senador Julio Martínez para impedir la participación del dirigente Miguel Pedone en la candidatura a Diputado en Chilecito.
Es una perogrullada afirmar que el sistema electoral riojano es una trampa mortal para la institucionalidad y representatividad republicana. Una orgía de truchos partidos fantasmas, se mezclan con los tradicionales, en cientos de colectoras, en una especie de festival chayero de recursos públicos, donde se disponen millones para hacerle olvidar por un rato al pueblo la falta de insumos hospitalarios, la inseguridad urbana y la desdichada labor del docente que trabaja por un salario indigno y la avivada –en complicidad con el poder- de los que cobran sin hacerlo. Entre otros: calles rotas, empresas del Estado deficitarias y tanto cargo político innecesario en la provincia y municipios, que han empobrecido a La Rioja, ubicándola entre las más castigadas con pobreza durante estos 40 años de democracia, donde la impronta populista pone a unos contra otros, en los de nula importancia, y en una selección arbitraria para los cargos de jerarquía.
Esta práctica ignominiosa no es privativa solo del gobierno oficial y sus políticos, los opositores han aprendido también a emularla con cierto nivel de perverso acierto. Prueba de ello es la ingente gestión desarrollada por el Senador Julio Martínez, para poner a dedo a sus candidatos e impedir que Miguel Pedone pudiera participar de la candidatura a Diputado en Chilecito. Pedone también fue víctima del dedo de quienes se rasgan las vestiduras reclamando democracia a otros y practicando tiranía en casa.
Con la cómplice mirada para otro lado del Diputado Nacional Felipe Álvarez y el vice intendente capitalino, Guillermo Galván; Julio Martínez logró impedir la participación del dirigente que más imagen positiva tiene de ese Espacio en Chilecito, y que en esa proscripción pone en bandeja un triunfo seguro a quienes en un discurso hacia afuera, son sus “opositores”, pero en realidad más se parecen a socios: el PJ.
El dedo no tiene ideología en el dispositivo electoral riojano, pero el sol no puede taparse con la mano. La gente está sabiendo esto. Puede que tengan temor fundado de perder un empleo o un plan social pero lo están sabiendo. Cuando se dice que son todos iguales, pareciera que es la regla. Las excepciones como Miguel Pedone son tales que confirmarían la misma.
El populismo es un monstruo de semblante horrible, pero de tanto convivir con él, ya no lo rechazamos y muchos por ignorancia, conveniencia o cansancio, lo abrazan.
Francisco Sabre
Coach Ontológico Profesional
DGG ICDA Universidad Católica de Córdoba
Vecino de Chilecito

