● Una caída del 23,9% en la producción dejó a gran parte de las máquinas textiles detenidas y con niveles de actividad muy por debajo de lo habitual, en un escenario donde la baja de ventas se combina con menor utilización de capacidad instalada y dificultades para sostener el ritmo de producción en distintas plantas del país.
● El dato más fuerte del informe sectorial muestra que el retroceso textil fue hasta ocho veces mayor que el promedio industrial, lo que marca un comportamiento diferencial dentro de la economía y ubica a la actividad entre las más afectadas por la actual dinámica de consumo y producción.
● Desde cámaras empresarias del rubro señalaron que el ingreso de productos importados a precios considerablemente más bajos presiona sobre el mercado interno, reduciendo la competitividad de la producción local y generando un desplazamiento de ventas hacia mercadería proveniente del exterior.
● La combinación de menor demanda interna y mayor competencia externa impacta directamente en el funcionamiento de las fábricas, que operan con capacidad ociosa, reducen turnos o ajustan niveles de producción para evitar acumulación de stock sin salida comercial.
● El sector textil es intensivo en mano de obra, por lo que la caída de la actividad repercute en el empleo, con advertencias sobre posibles suspensiones o recortes si la tendencia se mantiene, especialmente en pequeñas y medianas empresas que dependen del mercado interno.
● Al cierre del último relevamiento, no se informaron medidas específicas de contención desde organismos públicos, mientras las entidades del sector insisten en la necesidad de monitorear el impacto de las importaciones y la evolución del consumo para evitar un deterioro mayor en la actividad.
📳 Sumate ya a nuestro grupo de WhatsApp y no te pierdas nada









