● Guillermo Francos, jefe de Gabinete, defendió los despidos en el Hospital Garrahan, alegando que tiene más empleados de los “razonables” y que el Gobierno busca eficiencia. Aclaró que no se trata de presupuesto, sino de gastos excesivos.
● La viceministra de Salud, Cecilia Loccisano, habló de un “desajuste” entre personal médico y administrativo, y anunció control biométrico de asistencia. “Los ñoquis se van”, afirmó.
● Médicos y residentes reaccionaron con protestas, denunciando sueldos bajos y jornadas extenuantes. Un residente gana $797.000 por 60 horas semanales, muy por debajo de lo que corresponde.
● La tensión escaló con movilizaciones y presencia policial. Aunque acataron la conciliación obligatoria, los trabajadores sostienen que seguirán con medidas hasta obtener respuestas.
Sumate ya al canal de WhatsApp de Diario Chilecito y no te pierdas nada









