● Hoy, en Diputados, el gobierno de Milei se llevó una cachetada que sonó en todo el país: dos vetos rechazados en el mismo día, algo inédito desde 1983. Con 181 votos en contra, la emergencia pediátrica marcó la peor votación para un veto presidencial en 40 años. El Congreso, que tantas veces fue dócil, esta vez le mostró los dientes a un presidente que confunde firmeza con capricho.
● La escena fue brutal: el Garrahan, hospital símbolo de la pediatría en América Latina, en el centro de la tormenta. El gobierno nacional pretendía que se negara asistencia a ese emblema médico. “Ser firmes no implica cometer estupideces como esta”, dijo un legislador opositor, y la frase penetró como un puñal. ¿Cómo explicar que mientras médicos e investigadores sostienen un centro de excelencia, la Casa Rosada quiso borrarlo con un plumazo?
● Ni el improvisado Martín Menem pudo contener el recinto ni el bloque propio. Ni “Lule” pudo convencer a los gobernadores aliados. El changuito Catalán, flamante ministro del Interior, debutó como carne fresca para los leones: lo mandaron a defender lo indefendible y volvió triturado.
● Afuera, la economía tampoco dio respiro. El INDEC confirmó una baja del PBI de 0,1% en el segundo trimestre (unos 600 millones de dólares) y todo indica que el tercero será negativo. Dos trimestres seguidos equivalen a recesión, aunque el gobierno siga vendiendo espejitos de colores con frases como “no necesitamos reservas”.
● El resultado político es lapidario: tres vetos rechazados en un mes, 13 DNUs caídos, un Congreso que ya no traga sin masticar. Milei quiso jugar al emperador, pisoteando los 209 años de la República y terminó desnudo, reducido al panelista gritón que siempre fue. Y mientras tanto, el país real, los que pagan la luz como pueden, refinancian las tarjetas y llenan la heladera con botellas de agua, dejando en claro que no quieren seguir tragándose el sapo de este experimento fallido.
📲 Sumate ya al canal de WhatsApp de Diario Chilecito









