El desplome del poder adquisitivo y el costo de los servicios básicos paralizan seis de cada diez máquinas textiles.

La industria textil atraviesa uno de sus niveles más bajos de utilización de la capacidad instalada, según el testimonio difundido. La caída del consumo interno, la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del peso de los servicios básicos sobre los ingresos familiares aparecen como factores centrales del escenario.

Seis de cada diez máquinas permanecen paradas en las fábricas textiles, de acuerdo con la información de la transcripción. El nivel de utilización de la capacidad instalada fue señalado como uno de los más bajos de la historia del sector, con registros comparables únicamente con los observados durante la pandemia.

El escenario tiene consecuencias sobre la rentabilidad y el funcionamiento de las empresas. Según lo expresado en la transcripción, algunas compañías están vendiendo a pérdida, mientras que también se advierten efectos sobre el empleo, particularmente ante una caída del empleo registrado y de los puestos considerados de calidad.

La principal causa señalada para la reducción de la actividad es la disminución del consumo interno. El testimonio atribuye este escenario a la pérdida de poder adquisitivo de los salarios registrados del sector privado y público y de las jubilaciones, lo que reduce la capacidad de los hogares para afrontar sus gastos mensuales.

A este contexto se suma el mayor peso de los servicios básicos sobre los ingresos familiares. La educación, la salud, la electricidad y el gas fueron mencionados entre los gastos que ocupan una proporción cada vez mayor de los recursos disponibles de los hogares.

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