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Al menos dos activistas ecologistas miembros de la organización de defensa del medio ambiente Just Stop Oil han rociado con pintura naranja el monumento megalítico de Stonehenge, situado en Reino Unido, para exigir al Gobierno un compromiso forme para acordar a nivel internacional un “plan equitativo que ponga fin a la extracción y quema de petróleo, gas y carbón para 2030”.

El acto de vandalismo ha tenido lugar sobre la medianoche (hora local), cuando los dos activistas han rociado el icónico monumento neolítico, situado cerca de la ciudad inglesa de Salisbury, en el sur de Reino Unido, donde está previsto que se reúnan este jueves miles de personas para celebrar el solsticio de verano.

Estas acciones tienen lugar poco después de que el Partido Laborista haya prometido comprometerse a detener las futuras licencias para el establecimiento de nuevos yacimientos de petróleo y gas como parte de su campaña electoral de cara a las generales previstas para el próximo 4 de julio.

Un portavoz de Just Stop Oil ha manifestado por su parte que el actual Gobierno británico “ya se había comprometido a poner en marcha medidas para cumplir con las anteriores demandas de la organización”.

“Sin embargo, todos sabemos que esto no es suficiente. Seguir quemando carbón, petróleo y gas provocará la muerte de millones de personas. Tenemos que unirnos para defender a la humanidad o lo arriesgaremos todo. Por eso Just Stop Oil exige que nuestro próximo Gobierno firme un tratado jurídicamente vinculante para eliminar progresivamente los combustibles fósiles antes de 2030”, ha reivindicado.

“Si no se comprometen a defender nuestras comunidades, los simpatizantes de Just Stop Oil, junto con ciudadanos de Austria, Canadá, Noruega, Países Bajos y Suiza, se unirán a la resistencia este verano, si sus propios gobiernos tampoco toman medidas significativas. En toda Europa se pueden encontrar círculos de piedra que muestran cómo siempre hemos cooperado a través de grandes distancias; estamos construyendo sobre ese legado”, ha puntualizado, según un comunicado difundido a través de la página web de la organización.

El primer ministro británico, Rishi Sunak, ha criticado estas acciones y ha acusado al grupo de ser “una vergüenza”. Mientras, Just Stop Oil ha asegurado que “seguirán actuando para generar la presión política necesaria”.

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