● Restos de concreto, barras de acero, ropa, fotografías, documentos, muebles y cables quedaron acumulados junto a la carretera y cerca del mar en La Guaira. Después de los terremotos del 24 de junio, Venezuela enfrenta ahora otro desafío: retirar aproximadamente 1,2 millones de toneladas de materiales antes de avanzar con la reconstrucción.

● La evaluación preliminar del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo calculó que unas 915.000 toneladas corresponden a edificios dañados. Otras 332.000 toneladas provienen de muebles, electrodomésticos y pertenencias personales. Catia La Mar, Caraballeda y Urimare concentran los mayores volúmenes y fueron identificadas como las áreas prioritarias.

● La cifra no surgió de pesar cada montón de residuos. El PNUD utilizó imágenes satelitales, inteligencia artificial, información sobre la superficie y altura de los edificios y conocimientos de ingeniería local. El organismo aclaró que el cálculo será actualizado cuando existan nuevas imágenes, inspecciones técnicas y evaluaciones realizadas directamente en las zonas afectadas.

● La limpieza se complica por la escasez de camiones y maquinaria pesada. Ingenieros que recorrieron la zona señalaron que transportar los materiales hasta Caracas implica viajes de varias horas y mayores costos. Mientras tanto, parte de los escombros fue retirada de las calles y depositada provisoriamente junto a rutas próximas al mar.

● Los especialistas advirtieron que no todos los restos pueden tratarse de la misma manera. Bajo los edificios podrían quedar vehículos con combustible y aceite, productos químicos, aparatos electrónicos y otros elementos contaminantes. Por eso recomiendan separar los materiales y trasladarlos a terrenos temporales alejados del mar, cursos de agua y suelos permeables.

● El Gobierno venezolano coordinó reuniones con especialistas nacionales e internacionales, entre ellos miembros de un equipo israelí que asesora sobre inspección de edificios, demolición controlada y manejo de residuos. También movilizó una trituradora para convertir parte del concreto en material reutilizable, aunque todavía no informó dónde funciona ni difundió un cronograma completo para la limpieza.

● El PNUD estima que la clasificación, el reciclaje y la reutilización podrían reducir el volumen que termine descartado. Sin embargo, los ingenieros aclararon que los materiales recuperados no deberían emplearse en partes estructurales de nuevas construcciones porque fueron sometidos al terremoto y podrían haber perdido resistencia. Retirar los escombros será el paso previo para reabrir servicios, calles, escuelas y comercios.

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