● Un pequeño dispositivo logra saltar gracias a la contracción de músculos vivos cultivados en laboratorio. Es uno de los resultados obtenidos por investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH Zúrich), en Suiza, que desarrollaron robots biohíbridos capaces de realizar diferentes movimientos sin utilizar motores rígidos convencionales.
● Los prototipos combinan células musculares con estructuras flexibles de hidrogel fabricadas mediante impresión 3D. Al recibir estímulos eléctricos, el tejido muscular se contrae y mueve el soporte artificial. Con distintas configuraciones, los investigadores demostraron desplazamientos como caminar y nadar, además de saltos y movimientos para sujetar objetos.
● El equipo diseñó conjuntamente la geometría de las estructuras y la distribución del músculo mediante herramientas de simulación. Esa combinación permitió conseguir deformaciones mucho mayores que en diseños anteriores comparables. Los investigadores informaron mejoras de hasta once veces en la amplitud de movimiento, un resultado que no debe confundirse con un aumento equivalente de la fuerza muscular.
● Entre las pruebas realizadas, un dispositivo alcanzó un salto de aproximadamente cinco milímetros mediante una contracción, mientras otro registró una velocidad de desplazamiento de 6,2 milímetros por segundo. Los mecanismos experimentales tienen dimensiones reducidas, cercanas a un centímetro y medio, y sus capacidades fueron evaluadas bajo condiciones controladas de laboratorio.
● El trabajo fue desarrollado por investigadores vinculados al laboratorio de robótica blanda de ETH Zúrich y publicado en la revista científica Nature Communications en septiembre de 2026. Su difusión institucional en octubre volvió a poner el foco sobre una alternativa tecnológica que utiliza tejido biológico como elemento de accionamiento en lugar de depender exclusivamente de componentes mecánicos tradicionales.
● La tecnología permanece en fase experimental. Las células necesitan condiciones adecuadas para mantenerse vivas y todavía existen dificultades para alimentar con oxígeno y nutrientes a estructuras de mayor tamaño. Por ahora, los investigadores no presentaron estos robots como dispositivos médicos listos para utilizarse en pacientes ni como máquinas capaces de funcionar indefinidamente por sí solas.
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