● Los siete videos que muestran fajos de dólares escondidos entre ropa y cajones de un vestidor sumaron un giro en la causa que investiga a Martín Insaurralde por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Una pericia de la DATIP determinó que las copias analizadas no conservan información suficiente para comprobar cuándo fueron grabadas, con qué dispositivo ni si permanecieron intactas desde su creación.
● El Laboratorio de Análisis Técnico de Telecomunicaciones examinó el pendrive identificado en el expediente como “efecto 50”. Al revisar los archivos con herramientas forenses, los especialistas encontraron que las marcas temporales internas que normalmente registra la cámara estaban en cero. Los siete videos habían perdido así los metadatos que permitirían reconstruir técnicamente su origen y establecer una fecha cierta de creación.
● Esa pérdida de información, sin embargo, no demuestra por sí sola que las imágenes hayan sido adulteradas. Los peritos explicaron que los metadatos pueden desaparecer cuando un archivo atraviesa procesos de edición o conversión, pero también cuando es enviado mediante aplicaciones como WhatsApp, Telegram o Signal. Con los archivos disponibles tampoco pudo determinarse técnicamente si existió una modificación del contenido audiovisual.
● La trazabilidad presenta otro problema: las copias llegaron sin un código hash generado cuando los videos fueron obtenidos originalmente. Esa “huella digital” permite comprobar si un archivo conserva exactamente el mismo contenido con el paso del tiempo. Al no existir un registro anterior a la intervención pericial, no puede reconstruirse de manera completa qué ocurrió con esos archivos antes de ingresar al circuito judicial.
● El informe también consignó una inconsistencia en otro elemento bajo análisis, identificado como “efecto 51”. La documentación de la cadena de custodia hacía referencia a un pendrive, pero al abrir el sobre los especialistas encontraron una tarjeta micro SD Kingston de 32 GB. La diferencia quedó incorporada como una irregularidad en la trazabilidad del material recibido por los peritos.
● Los videos habían adquirido relevancia porque muestran un vestidor con ropa, cajones y numerosos fajos de dólares, y fueron incorporados a la investigación que tramita ante el Juzgado Federal de Lomas de Zamora. En junio, el teléfono de Jésica Cirio también fue entregado para que los especialistas buscaran las grabaciones originales y la Justicia realizó inspecciones en propiedades vinculadas al expediente para intentar identificar el lugar filmado.
● El nuevo resultado no equivale a declarar falsos los videos, pero deja a las copias disponibles sin los elementos técnicos necesarios para certificar su autenticidad e integridad desde el origen. Las defensas de Cirio e Insaurralde buscan que ese material pierda eficacia dentro del expediente; la discusión sobre su utilización definitiva deberá resolverse judicialmente junto con el resto de las pruebas de la causa.
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