● Después de más de dos meses con el proceso frenado, la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela habilitó nuevamente la licitación de las seis plantas industriales y el paquete de marcas de SanCor. La cooperativa fue declarada en quiebra el 22 de abril y acumula deudas superiores a US$120 millones.

● La Cámara mantuvo el esquema general aprobado en junio, pero introdujo cambios antes de recibir y comparar las propuestas. Entre ellos, permitió que los compradores paguen en pesos al tipo de cambio vendedor del Banco Nación del día hábil anterior y ordenó completar las tasaciones de las unidades productivas para determinar su valor probable de mercado.

● El precio mínimo establecido para una oferta por el conjunto continúa en US$52,1 millones: US$27,4 millones corresponden a las seis unidades productivas y US$24,7 millones al paquete de marcas. Sin embargo, la valuación de las plantas deberá ser ampliada y también tendrá que contemplarse el impacto del incendio ocurrido el 7 de junio en la planta de Sunchales.

● Uno de los puntos centrales será decidir si conviene vender SanCor como conjunto o repartir sus activos entre distintos compradores. La resolución que adjudique los bienes deberá comparar expresamente cuánto ofrece la mejor propuesta integral contra la suma de las mejores ofertas parciales y elegir la alternativa que resulte económicamente más conveniente para los acreedores.

● La Cámara también exigió establecer antes de abrir las ofertas una grilla objetiva para evaluarlas. Además del precio, el procedimiento contempla el plan empresario y los compromisos vinculados con la continuidad laboral. Cuando la licitación quedó suspendida, diez interesados ya habían adquirido el pliego y conservarán su condición de participantes sin tener que volver a pagarlo.

● La planta de Sunchales y las marcas Mendicrim y Santa Brígida seguirán dentro del proceso pese a las controversias sobre bienes vinculados a fideicomisos. La Cámara impidió que sean transferidos definitivamente como si esa discusión ya estuviera resuelta: deberá determinarse qué parte del precio les corresponde y ese dinero quedará inmovilizado en una cuenta judicial mientras se define la disputa.

● SanCor llegó a esta instancia después de años de deterioro financiero. Al declararse la quiebra conservaba seis plantas y 914 trabajadores, frente a las 14 fábricas y alrededor de 4.000 empleados que tuvo durante su etapa de mayor expansión. Con más de 1.500 acreedores, el próximo paso será adecuar el procedimiento a las nuevas condiciones y reanudar la recepción de ofertas.

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