● Unos 41.000 kioscos tradicionales habrían cerrado en la Argentina desde diciembre de 2023, de acuerdo con un relevamiento difundido por la Unión de Kiosqueros de la República Argentina. La entidad sostiene que actualmente funcionan alrededor de 59.000 comercios y calcula que, en promedio, unos 50 locales bajan definitivamente la persiana cada día.
● Ernesto Acuña, vicepresidente de UKRA, describió un escenario marcado por la caída del poder de compra, el regreso de las ventas fiadas y una búsqueda creciente de segundas y terceras marcas. Según el dirigente, muchos clientes redujeron las compras cotidianas o esperan hasta cobrar para pagar productos que antes adquirían en el momento.
● La retracción no sería igual en todas las zonas. Acuña aseguró que las ventas cayeron cerca del 50% frente a 2023 en barrios porteños de clase media, mientras que en sectores del conurbano bonaerense y del interior algunos negocios venden hasta tres veces menos. En áreas de mayor poder adquisitivo, estimó una baja cercana al 20%.
● Los datos de la consultora Scentia respaldan la existencia de una caída en el canal tradicional, aunque no confirman la cantidad de locales cerrados. En junio, el consumo en kioscos y pequeños comercios retrocedió 4,6% interanual y 4,4% respecto del mes anterior. Durante los primeros seis meses del año acumuló una disminución del 2,3%.
● A la menor demanda se sumó la competencia de cadenas, supermercados, farmacias y otros negocios que incorporaron golosinas, bebidas y productos de impulso. UKRA sostiene que, por cada nueva sucursal de una cadena, desaparecen entre seis y ocho kioscos independientes, cuyos propietarios dependen generalmente de la rentabilidad de un único punto de venta.
● Los comerciantes también señalaron el peso de los impuestos, los alquileres y las tarifas de servicios. Acuña aseguró que algunos kiosqueros ya pagan más por electricidad que por el alquiler del local. Frente a esos costos, muchos recurren a promociones, como tres productos por un precio reducido, para conservar clientes aun cuando achiquen sus márgenes de ganancia.
● El vicepresidente de UKRA comparó el escenario con la crisis de 2001, aunque consideró que ahora el deterioro ocurrió de manera más abrupta. La entidad proyecta un segundo semestre difícil y advierte que el alivio generado por la venta de figuritas durante el Mundial no alcanzó para revertir una caída que afecta principalmente a los comercios independientes.
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