● Muchas de las víctimas murieron dentro de sus propias comunidades, sin alcanzar un centro sanitario ni recibir atención. Esa escena quedó en el centro de la advertencia de la Organización Mundial de la Salud ante el brote de ébola que superó los 2.000 casos confirmados y dejó 754 fallecidos en la República Democrática del Congo.
● El Ministerio de Salud congoleño confirmó el brote el 15 de mayo, pero las investigaciones indicaron que el virus ya circulaba desde semanas antes. La emergencia comenzó en la provincia de Ituri y luego alcanzó zonas de Kivu del Norte, Kivu del Sur, Tshopo y Haut-Uele, mientras Uganda registró casos importados y transmisiones entre algunos contactos.
● Uno de los datos más difíciles para contener la enfermedad es que alrededor del 80% de las nuevas infecciones no pudo relacionarse con cadenas de transmisión conocidas. Esto significa que los equipos sanitarios no lograron determinar de quién se contagiaron muchos pacientes, una falla que dificulta identificar contactos, controlar síntomas y aislar rápidamente nuevos casos.
● El brote está causado por el virus de Bundibugyo, para el cual no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico aprobado. Mientras los pacientes reciben cuidados de apoyo, investigadores iniciaron ensayos con medicamentos experimentales y protocolos para personas que estuvieron expuestas al virus, aunque todavía no presentan síntomas.
● La respuesta sanitaria quedó condicionada por la falta de fondos, los desplazamientos de población, los ataques contra establecimientos médicos y la desconfianza de algunas comunidades. A estas dificultades se sumó una huelga de trabajadores de la salud que reclamaron salarios impagos, incluso después de haber atendido pacientes bajo riesgo directo de contagio.
● Chikwe Ihekweazu, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, señaló que uno de los hallazgos más alarmantes fue la cantidad de personas que murieron en sus hogares. La ausencia de atención también impide confirmar todos los contagios, reconstruir los contactos y aplicar entierros seguros para evitar nuevas exposiciones al virus.
● La OMS declaró la situación como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional y consideró elevado el riesgo regional. Uganda acumuló 20 casos confirmados, incluidos contagios vinculados con personas que viajaron desde Congo, aunque no informó nuevas infecciones desde el 21 de junio. El brote continuaba activo y las cifras permanecían sujetas a actualización.
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