● La madre notó que su hija de once años había dejado de viajar en el transporte escolar y prefería caminar hasta su casa en Famatina. La niña evitaba contar los motivos hasta que las maestras de su Escuela intervinieron.
● El expediente judicial describe que en julio de 2019 el transportista, que llevaba alumnos desde el establecimiento, intentó tocar la entrepierna de la menor mientras viajaban. La alumna logró apartarle la mano y le pidió rápidamente a una compañera que le cambiara de asiento.
● La denuncia formal indica que el acusado también le había pedido su número de teléfono y le enviaba mensajes por WhatsApp con videos y saludos. Según los testimonios aportados, el hombre utilizaba la misma modalidad con al menos otra estudiante a la que ubicaba siempre a su lado.
● Tras el aviso de la institución educativa, la madre presentó la acusación formal ante la Unidad Fiscal de Violencia de Género. Por la falta de profesionales en el área local, el Consejo de Niñez de Famatina derivó la asistencia psicológica de las menores a una especialista de Chilecito.
● Casi siete años después del hecho original, la joven cumplió la mayoría de edad y se presentó ante el Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional Número 2. Bajo el marco de la Ley Piazza, ratificó punto por punto la denuncia impulsada originalmente por su progenitora.
● Con esta confirmación clave, el juez Jorge Jalil reactivó la investigación por presunto abuso sexual simple contra el conductor acusado. El magistrado ordenó que se retomen inmediatamente las audiencias testimoniales que habían quedado pendientes para determinar la responsabilidad penal del único imputado en el caso.
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