● El Frigorífico Pico, empresa central en la economía de La Pampa, suspendió a 450 trabajadores de su planta procesadora en la localidad de Trenel tras acumular una deuda superior a los 30.000 millones de pesos. La firma, propiedad de la familia Lowenstein —creadores históricos de la marca Paty—, atraviesa un estado de parálisis productiva que afecta el sustento directo de gran parte de la población local y el cumplimiento de pagos con proveedores ganaderos de la región.
● La crisis financiera se profundizó por una drástica reducción en la faena, que cayó de 600 a 50 animales diarios antes del cierre temporal de las instalaciones. Este escenario responde a la baja en la demanda de exportación, principalmente hacia el mercado de China, sumada al incremento de costos operativos fijos y la retracción del consumo interno. La planta, que cuenta con tecnología de empaquetado robotizado, permanece sin actividad operativa mientras se negocian alternativas para su continuidad.
● Representantes gremiales y autoridades locales confirmaron que se alcanzó un acuerdo transitorio para el pago de una suma no remunerativa de aproximadamente 500.000 pesos mensuales por trabajador, junto con la entrega semanal de raciones de carne para el personal afectado. Desde el entorno de la empresa no se han emitido comunicados sobre un plan de reestructuración de la deuda, aunque se reconoce que el pasivo con entidades bancarias y proveedores dificulta la reactivación inmediata.
● El impacto económico en Trenel es crítico, dado que el frigorífico es el empleador principal de la zona y motor de servicios tercerizados. Los próximos pasos dependen de la posible aparición de inversores o de una renegociación de los pasivos con el sector financiero. Por el momento, la incertidumbre persiste sobre el destino de los 450 puestos de trabajo y la estabilidad de la cadena de pagos en el sector cárnico pampeano, afectado por un contexto de rentabilidad negativa.
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