El Juez Carrizo procesó por tráfico de influencias a una funcionaria judicial de Chilecito, por proponerle a un ex empleado de su ex esposo, que le haga un juicio laboral, prometiéndole que influiría sobre un juez para que falle a su favor y obtenga una indemnización.
“La intención sería la de perjudicar económicamente a su ex esposo, por la satisfacción que le causaría que este perdiera una abultada suma de dinero en un juicio”, argumenta el procesamiento.
El delito prevé prisión de 1 a 6 años, e inhabilitación de por vida a ejercer la función pública.
El juez ordenó su prisión preventiva y traba de embargo sobre sus bienes.

