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La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos expresó este viernes su consternación por la muerte en prisión del líder opositor Alexei Navalny, anunciada por las autoridades rusas, y pidió una investigación independiente, imparcial y transparente.

Navalny, de 47 años, perdió el conocimiento y no pudo ser reanimado, según informaron los medios de comunicación.

«Si alguien muere bajo custodia del Estado, se presume que el Estado es responsable, una responsabilidad que sólo puede refutarse mediante una investigación imparcial, exhaustiva y transparente llevada a cabo por un órgano independiente», declaró Liz Throssell, portavoz de la Oficina.

El organismo pidió a Rusia «que garantice que se lleva a cabo una investigación creíble de ese tipo».

Todo Estado tiene un deber reforzado de proteger la vida de las personas privadas de libertad, afirmó la oficina de derechos de la ONU.

Throssell también pidió a Rusia que ponga fin a su persecución de políticos de la oposición, defensores de los derechos humanos y periodistas, entre otros.

«Todas las personas que están detenidas o han sido condenadas a diversas penas de prisión en relación con el ejercicio legítimo de sus derechos, incluidos los derechos a la libertad de reunión pacífica y de expresión, deben ser puestas en libertad de inmediato y deben retirarse todos los cargos contra ellas», declaró Throssell.