En medio de las críticas del kirchnerismo y un sector de la oposición al mega DNU que entró este viernes en vigencia, el vocero presidencial Manuel Adorni sostuvo que «es un absoluto delirio decir que el Presidente quiere cerrar el Congreso» y remarcó que el libertario «siempre ha respetado la división de poderes».
«No hay una sola quita de derechos a los trabajadores. El espíritu del DNU y la ley (ómnibus) es buscar libertad, mayores inversiones y salarios. Más pérdida de derechos que la que ha generado la política laboral de las últimas décadas en la Argentina es imposible de imaginarlo», apuntó el portavoz en su habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada.

