Al respecto, el presidente de COVIAR, Mario González, apuntó que el cobro del 8 % de retenciones a las exportaciones de vino, es un “retroceso” en la lucha que iniciaron hace años consiguiendo la quita de los derechos de exportación. Desde la entidad, se esperanzan en el apoyo de los legisladores en el Congreso.
El anuncio de la aplicación del 8% de retenciones al vino fue tomado con preocupación en la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR). Su presidente, Mario González, aseguró que es un «retroceso» en la lucha que iniciaron hace años y que les había dado una tregua en septiembre, cuando consiguieron la quita de los derechos de exportación.
«Aplicar retenciones a la vitivinicultura, sea el 15% o sea el 8% como finalmente se anunció, es un error conceptual», opinó el empresario riojano, en la presidencia de la COVIAR.
En un mensaje grabado, fue el secretario de Bioeconomía (o Agricultura hasta que se oficialice) Fernando Vilella el que anunció 0% de retenciones para actividades como la olivícola, arrocera, de cueros bovinos, láctea, frutícola -con excepción del limón-, hortícola, del poroto, papa, ajo, arvejas, garbanzos, lenteja, miel, azúcar, yerba mate, té, equinos y lana. Pero también que se llevará a las retenciones del sector vitivinícola al 8%.
La aplicación de los derechos de exportación (que primero fue anunciada por Caputo y luego fue confirmada por Vilella pero con menos porcentaje) fue tomada con sorpresa desde la COVIAR: “Durante la campaña electoral anunciaron una baja de impuestos; entonces no hay razones para creer que una medida como ésta se extenderá en el tiempo”.
Los efectos del 8% de retenciones
Para González es pronto para realizar un análisis sobre qué implicará que la vitivinicultura tenga que volver a pagar retenciones al Estado.
“La ecuación es compleja porque hay que analizar a las retenciones en el contexto de la competitividad de los diferentes tipos de cambio. Hoy tenemos un tipo de cambio mejor pero también hay que ver en qué porcentaje eso influye en los insumos y a la vez diferenciar consumo interno de consumo externo”, explicó .
Esa evaluación la harán en la COVIAR con el correr de los días. Es probable que a la larga la balanza se incline a favor de los bodegueros pero no por eso dejarán de pelear por la quita de retenciones, prometió González, que informalmente ya tiene una reunión pactada con Vilella.
“Peleamos por años por la quita de retenciones porque se castiga la cadena de producción. Después de diversas discusiones lo logramos destrabar en septiembre – repasa- y ahora las suben del 0% al 8%”.
Para González, el impuesto a la vitivinicultura es injusto: “Es la actividad que mayor valor agregado genera, que mayor mano de obra genera por hectárea, está presente en 15 provincias y tenemos pequeños productores”, argumentó y agregó: “En el vino, la exportación no la concentran dos o tres sino que está en manos de más de 400 productores”.
Esas son las razones por las que no entiende por qué se elige a la vitivinicultura para gravarla y por las que, en una reunión presencial que inicialmente estaba prevista para una presentación de balance de lo hecho y de proyecciones para el 2024, González volverá a poner sobre la mesa el tema de las retenciones.

