Advirtió que las grandes dictaduras a menudo surgen de ilusiones y encantos momentáneos. «Le tengo mucho miedo a los flautistas de Hamelin porque son encantadores de gente… y las terminan ahogando. Gente que se cree que de la crisis se sale bailando al son de la flauta, con redentores hechos de un día para el otro”.
En una entrevista el Papa Francisco expresó su preocupación con las guerras que conmueven al mundo y explicitó los objetivos que se propone alcanzar con el presente Sínodo. Pero también dejó clara su posición frente a los avances de la ultraderecha y, sin nombrar a Javier Milei, planteó que de las crisis «no se sale solo». «Todos fuimos jóvenes sin experiencia y a veces los chicos y las chicas se aferran a milagros, a mesías, a que las cosas se resuelven de manera mesiánica. El Mesías es uno solo que nos salvó a todos. Los demás son todos payasos de mesianismo», aseguró.
También hizo una sugerente analogía con la historia del Flautista de Hamelin. «Yo le tengo mucho miedo a los flautistas de Hamelin porque son encantadores. Si fueran de serpientes los dejaría, pero son encantadores de gente… y las terminan ahogando. Gente que se cree que de la crisis se sale bailando al son de la flauta, con redentores hechos de un día para el otro», explicó Francisco para después concluir que «las grandes dictaduras nacen de una flauta, de una ilusión, de un encanto del momento. Y después decimos «qué lástima, nos ahogamos todos».
Cuando le preguntaron sobre los candidatos que en diferentes países hacen campaña prometiendo eliminar derechos de los trabajadores, el Papa Francisco respondió que «cuando un trabajador no tiene derechos o se lo contrata por poco tiempo para ir cambiándolos y no pagar aportes, se lo convierte en esclavo y uno se transforma en verdugo. Verdugo no es solamente aquel que mata a una persona, sino también el que explota a una persona. A veces cuando me escuchan decir las cosas que escribí en las encíclicas sociales, dicen que el Papa es comunista. No es así. El Papa agarra el Evangelio y dice lo que dice el Evangelio».
Francisco tampoco dejó pasar la oportunidad para reiterar su postura a favor de los derechos laborales, cosa contraria al discurso de Javier Milei o el de la candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich.
«Cuando se empieza a contratar en negro para no pagar los aportes y negociar el futuro de esa gente a la esclavitud, ahí empieza a enfermarse el trabajo. Y en vez de dar dignidad, el trabajo confiere esclavitud. Tenemos que ser muy atentos a esto. Y aclaro que no soy comunista, como dicen algunos. El Papa sigue el Evangelio», expresó.

