El incendio, que comenzó alrededor de la 1:30 am, mató al menos a 73 personas e hirió a 43, precisó el gobierno municipal, en una de las peores tragedias de este tipo en Sudáfrica que se recuerden. Las autoridades de Johannesburgo sugirieron, inicialmente, que el edificio había sido ocupado por ocupantes ilegales.
Pero el alcalde de la ciudad, Kabelo Gwamanda, comentó a los periodistas que era propiedad de las autoridades municipales y que había sido alquilada a una organización benéfica para mujeres desplazadas, pero que «terminó sirviendo a un propósito diferente», sin ofrecer más detalles.

