Una cada 21 horas. Así lo informaron desde el Observatorio MuMaLá “Mujeres, Disidencias, Derechos”, sobre el Registro Nacional de Femicidios, Femicidios Vinculados, Trans/Travesticidios y otras muertes violentas.
Desde el Observatorio MuMaLá “Mujeres, Disidencias, Derechos”, brindaron datos sobre el Registro Nacional de Femicidios, Femicidios Vinculados, Trans/Travesticidios y otras muertes violentas desde el 1 de enero al 30 de julio de este año.
Al respecto, indicaron que “se perpetraron 239 muertes violentas de mujeres, travestis – trans. Una cada 21 horas de las cuales 152 fueron Femicidios, femicidios vinculados y trans- travesticidios, 128 directos, 8 vinculados de niñas/mujeres, 13 vinculados de niños/varones y 3 trans/travesticidio”.
Además, se relevaron: “37 muertes violentas, asociadas al género, relacionadas a economías delictivas y a delitos comunes, 6 suicidios femicidas y 44 muertes violentas estan en investigación. Intentos de femicidios: 315”, señalaron.
En ese sentido, precisaron que “149 niñxs y adolescentes se quedaron sin madre, las provincias con tasas más altas de femicidios en Julio: Chaco, Neuquén, Santiago del Estero, La Rioja y Formosa y la tasa nacional es de 0,6 femicidios cada 100.000 mujeres”.
“El 55% de los femicidios fue cometido por parejas o ex parejas, edad promedio de las víctimas: 37 años. El 22% de las víctimas había denunciado a su agresor de las mismas, el 77% tenía orden de restricción y el 22%, además, botón antipático. El 66% de los femicidios fueron en la vivienda de la víctima o en la vivienda compartida y en el 13% de los casos la víctima estuvo desaparecida”, agregaron.
Afirmaron también que “en el 11% de los casos el femicida asesinó a una tercera persona (femicidio vinculado por interposición) o para ocasionar un daño irreparable a estas mujeres (femicidio vinculado), el 21% de los femicidas se suicidó, el 5% lo intentó, el 10% de los femicidas tenía antecedentes penales de violencia de género y el 5% abusó sexualmente de la víctima”.
Ante la alarmante situación, nuevamente exigieron “políticas de calidad, integrales y territoriales que permitan el acceso a vidas dignas y libres de violencias. Emergencia Ni Una Menos Ya”.

